Aunque por el título parezca la síntesis del Lazarillo de Tormes, estamos hablando de la situación de Internet en España. Ayer lunes El País publicaba tres noticias, que merecen la pena ser destacadas y analizadas conjuntamente, pues nos dan para reflexionar sobre los débitos y réditos de esta España mía, esta España nuestra…
La primera es que España empeora la brecha digital , según un informe de la OCDE, respecto al resto de países desarrollados. Es algo que viene de lejos, y que ha sido reclamado por los profesionales y la asociación de internautas de forma reiterada, pues el acceso a la banda ancha sigue siendo un lujo para la mayoría de los hogares españoles. El crecimiento económico, pese a ser superior que en otros países del entorno, no tuvo reflejo en la extensión y el abaratamiento de las tecnologías y comunicaciones, pese a los esfuerzos de los programas públicos en este sentido.
No debería extrañarnos, visto lo anterior, la siguiente: Sólo un 16% utiliza el comercio electrónico, frente al 28% de media europea. Lo uno lleva a lo otro. Y ya no hablemos de transacciones electrónicas con la Administración, en las que tanto dinero se invierte y por múltiples razones no se usan. Parece que todavía no nos fiamos mucho de la red, falta confianza y seguridad por parte de los usuarios, pero sobre todo, generalización de su uso, expansión real, familiaridad con ella. A lo cual no contribuye, desde luego, el aumento de la brecha digital…
Pero no desanimarse, que en algo sí vamos en cabeza. La tercera noticia es que, según el Congreso de EEUU, España entraba en el G-6 de la piratería, formado por la lista de países con mayor índice de piratería audiovisual.
¡Sobran los comentarios!


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