Cuanto menos, resulta llamativo. Se trata de una iniciativa de la ILAB (International League of Antiquarian Booksellers), conocida por estos lares como Liga Internacional de Libreros Anticuarios, de la que existe sucursal en España (Asociación Ibérica de Libreros Anticuarios).
La actual base de datos recoge información sobre los libros que han sido robados después del 15 de junio de 2010, y espera contar con la ayuda de libreros, bibliotecarios, museólogos, conservadores y cualquier profesional de la materia para alimentarla y luchar contra el crimen organizado de la cultura.
(via BBC news)


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