El mundo de las Letras Españolas ha llorado la muerte de uno de sus más grandes autores contemporáneos: Miguel Delibes.
La lista de sus obras maestras es interminable: «La sombra del ciprés es alargada» (1947), «El camino» (1950), «Mi idolatrado hijo Sisí» (1953), «Diario de un cazador» (1955), «La hoja roja» (1959), «Las ratas» (1962), «Cinco horas con Mario» (1966), «La mortaja» (1970), «El príncipe destronado» (1973), «Las guerras de nuestros antepasados» (1975), «Los santos inocentes» (1982), «377A, Madera de héroe» (1987), «Señora de rojo sobre fondo gris» (1991), «El Hereje» (1998)…
Muchas de ellas han sido ya llevadas al cine (con especial fortuna «Los santos inocentes», por parte de Mario Camus) y muchas de ellas son de lectura obligatoria en la enseñanza secundaria de nuestro país.
Y muchos de nosotros hemos dado nuestros primeros pasos en la literatura, de su mano, que nos ha mostrado «el camino«.
La lista de sus obras maestras es interminable: «La sombra del ciprés es alargada» (1947), «El camino» (1950), «Mi idolatrado hijo Sisí» (1953), «Diario de un cazador» (1955), «La hoja roja» (1959), «Las ratas» (1962), «Cinco horas con Mario» (1966), «La mortaja» (1970), «El príncipe destronado» (1973), «Las guerras de nuestros antepasados» (1975), «Los santos inocentes» (1982), «377A, Madera de héroe» (1987), «Señora de rojo sobre fondo gris» (1991), «El Hereje» (1998)…
Muchas de ellas han sido ya llevadas al cine (con especial fortuna «Los santos inocentes», por parte de Mario Camus) y muchas de ellas son de lectura obligatoria en la enseñanza secundaria de nuestro país.
Y muchos de nosotros hemos dado nuestros primeros pasos en la literatura, de su mano, que nos ha mostrado «el camino«.
Se va el hombre pero quedan sus letras


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