Debe ser cierto que las épocas de crisis son instigadoras de grandes ideas, bueno y también de las pequeñas, aunque siempre útiles. El último ejemplo lo encontramos en Gran Bretaña, dónde el recorte presupuestario que afecta a las bibliotecas públicas haya llevado a la reutilización del mobiliario público como espacio de préstamo de libros.
Ya no se trata de un caso aislado, en Horsley, Surrey (Reino Unido). La BBC también se hizo eco de otra de estas minibibliotecas en un pueblecito llamado Point (New library opens in a Cornish phone box). Está última está disponible desde Google Street View
The PhoneBoox book exchange from James Econs on Vimeo.
Novedad: también hemos encontrado la cabina de Horsley


Ningún comentario