A vueltas con los perfiles y la profesión, me gustaría recomendaros la lectura del artículo publicado en el último número del EPI por la presidenta de APEI, Pilar Sánchez Vicente, bajo el título ¿Dejarías que un dentista te operara del corazón?
Aplíquese a las bibliotecas de Oviedo. Ya no se trata de intrusismo, asistimos a una devaluación de la profesión, simple y llanamente, propiciada y auspiciada por la osada ignorancia de los poderes públicos, que, confundiendo una vez más el culo con las témporas, condenan a los profesionales al ayuno forzoso… mientras las bibliotecas van de culo.
¡Ay! Si Asinio Polión levantara la cabeza…


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