Entrevista Roberto Fernández Pérez, vicepresidente de APEI

Entrevista Roberto Fernández Pérez, vicepresidente de APEI

Foto Roberto Fernández entrevista APEIRoberto Fernández, frente a la biblioteca central Brazão Mazula, de la UEM

Con la renovación de la junta directiva de APEI el pasado mes de septiembre hemos conocido nuevas caras, profesionales vinculados al sector de bibliotecas, archivos y centros de documentación dispuestos a dar continuidad al proyecto de la asociación y seguir trabajando por la profesión. Una de esas caras es la de nuestro actual vicepresidente, Roberto Fernández, asturiano de 34 años, que actualmente se encuentra cursando el Máster en Bibliotecas y Servicios de Información Digital de la Universidad Carlos III de Madrid (UC3M) Intercambiamos algunas palabras con él aprovechando su estancia durante tres meses en Maputo, con motivo del convenio de cooperación que la UC3M mantiene con la universidad mozambiqueña Eduardo Mondlane (UEM)

Roberto, muy buenas. Para comenzar la entrevista puede ser interesante que empieces por contar quién eres, a qué te dedicas, dónde estás…

Hola. Encantado de charlar con vosotros. Bien, mi nombre es Roberto, soy natural de Valdepares, del occidente de Asturias. En diciembre cumpliré 34 años. Académicamente vengo de la diplomatura en Biblioteconomía y Documentación por la Universidad de León (2006-2009), estudios que completé con la Licenciatura en Documentación (2009-2011) en la Universidad de Granada. Actualmente estoy cursando el Máster Universitario en Bibliotecas y Servicios de Información Digital de la Universidad Carlos III de Madrid (UC3M) En realidad he cursado todas las asignaturas durante el curso 2015-2016 y actualmente estoy haciendo el trabajo de fin de máster (TFM) Gracias a una beca de la UC3M ha surgido la oportunidad de estar durante tres meses en Maputo para realizar aquí el trabajo de campo de la investigación y colaborar con el departamento de Ciencias da informaçao de la Escola de Artes e Comunicaçao, que es la facultad de la UEM donde se desarrollan nuestros estudios análogos (Archívistica y Biblioteconomía)

Supongo que una experiencia académica tan “distinta” estará siendo enriquecedora ¿no?

Sí, está siendo muy muy buena. Y no sólo en lo académico: como europeo entrar de sopetón en la realidad de un país africano tan pobre como Mozambique es un choque vital y cultural que no te deja indiferente. Ahora que ya llevo cerca de dos meses aquí tengo la certeza de que una estancia en el extranjero debería ser obligatoria, no ya para cualquier estudiante, sino para cualquier persona, ya que se convierte en una exploración continua y en una comparación constante y reflexiva entre lo nuevo y lo conocido. Estimula para la acción y no para la pasividad.

Con respecto a la universidad de aquí en relación a las nuestras en España hay semejanzas razonables pero también diferencias sustanciales. Semejanzas porque a pesar de lo que se pueda pensar (por desconocimiento, prejuicios, etc.) las universidades, en concreto la UEM, funciona bien y es un organismo estatal muy importante dentro de la República de Mozambique. Las diferencias radican en el sentido de que, al igual que el país, los medios de que se dispone están a otro nivel completamente diferente al de Europa. Por otra parte, es muy interesante, desde el punto de vista de la eficiencia, cómo se hacen las cosas con tan pocos recursos. Creo que deberíamos aprender de esa “austeridad” bien entendida.

¿Has tenido oportunidad de conocer otras bibliotecas o centros de información, además de los propios de la UEM?

No mucho. Estoy centrado en mi TFM que no aborda específicamente la actividad bibliotecaria de la UEM sino que trata de crear un análisis de la situación de la enseñanza a distancia (EAD) en la universidad, por un lado, y colaborar en las mejoras del departamento que lleva a cabo esta labor, por otro. Por eso, el ámbito en el que me muevo es el universitario y no tanto el de la red estatal de bibliotecas ni de los archivos. Aunque me consta que los hay y que, a pesar de que tienen un funcionamiento lejos de ser óptimo, existe una conciencia muy grande de su importancia, tanto de los archivos como de las bibliotecas (por cierto, las bibliotecas escolares están en ese terreno de nadie que tan bien conocemos en España ) En cuanto a los archivos éstos tienen más visibilidad y son un instrumento vital para una inquietud constante no solo en Mozambique sino en gran parte de la cultura africana: la preservación de la historia, la búsqueda de las raíces, la conciencia de la oralidad (mucho más que la palabra escrita) como seña de identidad, etc. Sobre la red de bibliotecas públicas sé, por mis colegas de departamento, que no funciona bien y que la automatización está en pañales, con respecto a la situación bibliotecaria en España/Europa. Pero no se puede perder de vista que la infraestructura del país, a todos los niveles, no es comparable a la que nosotros tenemos.

Que estés ahí por la enseñanza a distancia y no por un asunto puramente bibliotecario o archivístico dice mucho de la flexibilidad de nuestros estudios y de nuestra profesión. ¿Eres de los que crees que somos demasiado dispersos y que deberíamos de alguna forma especializarnos o, por el contrario, crees que esa amplitud de miras es buena (y cumple con aquello de que valemos “tanto para un roto como para un descosido”)?

Yo aún estoy debatiendo internamente esta cuestión. Creo que la indefinición de la profesión es consecuencia de una falta de músculo para hacernos ver, para vendernos. Ese complejo de inferioridad del que tantas veces hablamos. Sinceramente creo que es como no saber si vino antes el huevo o la gallina. Personalmente creo que los bibliotecarios (por resumir en una denominación todos los perfiles) deberíamos ser abanderados en la innovación en todo lo que se refiere a gestión de información, ya sea los términos de un tesauro, la digitalización de fondos físicos o los favoritos del navegador (que no deja de ser una forma de gestionar lo que queremos encontrar) Creo que hay que darse prisa por actualizar y potenciar los planes de estudio y el reciclaje profesional con vistas a poder abordar la información en un escenario fuerte en lo tecnológico aunque sin olvidar las habilidades básicas y consolidadas como la gestión del conocimiento, la indización o el resumen, por mencionar sólo algunas… Y de esta forma no perder un tren que pueden acabar cogiendo (ya del todo) los informáticos y las nuevas profesiones (analista big data, analista digital, y también lo que sea a lo que hayan evolucionado los archinombrados community manager, content curator,etc.)

Volviendo a Mozambique, supongo que no será todo trabajar y que habrás aprovechado para hacer algún viaje y conocer África ¿no?

Así es. Sería imperdonable si no lo hiciera. Aunque tres meses son muy poco tiempo: da para conocer la capital, Maputo, y sus alrededores. Y quizás para hacer alguna escapada no muy lejos. Y sobre todo creo que la hora de irse llega muy pronto, justo cuando más o menos empiezas a controlar el idioma, los tiempos, el modo de vida en general.

De todos modos la situación en el país últimamente no es muy propicia para muchas aventuras…

¿Habías estudiado portugués antes?

Nunca. Antes de venir creía que bastaba con haber escuchado el gallego toda la vida (risas) Pero resulta que no, en cuanto llegué me di cuenta. Me parece un idioma muy rico, por cierto, y muy musical.

¿Cuáles son tus planes a la vuelta?

Vuelvo en diciembre, justo antes de Navidad. Lo primero será escribir y terminar el TFM. Con tan poco tiempo aquí prácticamente sólo puedo hacer el trabajo de campo (entrevistas, encuestas, y conocer en profundidad el funcionamiento de la EAD) Al volver tendré que hincar los codos y, entre polvorón y polvorón, leer bibliografía sobre el tema e intentar terminar el trabajo para poder presentarlo en la convocatoria de febrero.

En lo profesional me gustaría encontrar trabajo en Asturias o León aunque no necesariamente relacionado con ByD. Llevo unos años experimentando posibles salidas (oposiciones, empresa privada,  proyectos de autoempleo…) y, por una cosa u otra nada, termina por convencerme del todo. Quizás al final de mi estancia aquí me cambie la perspectiva…

Ya para terminar, ¿qué piensas que puedes aportar a APEI como miembro de la junta directiva?

Creo que hay muchas cosas que se pueden hacer. El problema de la actividad de las asociaciones es que debe compaginarse con el trabajo o los estudios y con la vida privada. Sobre todo con el trabajo. Al terminar la jornada apetece tomar una cerveza, hacer deporte o leer un libro y no enfrascarse de nuevo en algo que no deja de ser profesional. Pero también pienso que hay que defender la profesión e intentar modular el futuro para que sea como nosotros queramos. Creo que hoy en día las posibilidades para dinamizar y visibilizar lo que hacemos son muy grandes y que con creatividad (y la actual junta directiva tiene creatividad) se pueden hacer y conseguir muchas cosas.

Muchas gracias por tu tiempo, Roberto. Ha sido un placer.

El placer ha sido mío. Gracias y pronto nos vemos.

 

2018-11-19T19:25:57+00:00noviembre 21st, 2016|Categorías: APEI, Asturias, Profesional de la información|Etiquetas: |Sin comentarios

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