Antes de empezar a escribir pido disculpas porque no me he aguantado. He visto esta noticia y me ha sido imposible no dedicarle una Garabuya.
De Keith Richards, componente mítico de los Rolling Stones, se ha hablado de todo: que si se ha caído de una palmera, que si se ha esnifado las cenizas de su padre, que si … (ufff, mejor no sigo), pero está última, para mí se lleva la palma:
En la autobiografía Life que verá la luz en Gran Bretaña el próximo Octubre, el músico revela estos y otros aspectos relacionados con su afición a los libros, como las inmensas colecciones de ellos que posee en sus mansiones de Inglaterra y Estados Unidos. Y que además, las clasifica utilizando el profesional Sistema Decimal Dewey.
Richards confesó que estuvo a punto de estudiar la carrera de bibliotecología, pero que finalmente no se decidió, porque la consideraba «demasiado complicada». –¿Os imagináis a un compañero de pupitre así?-.
Para terminar, una de sus declaraciones: «Cuando estás creciendo, existen dos instituciones que te afectan poderosamente: la iglesia, que le pertenece a Dios; y la biblioteca pública, que te pertenece a ti. La biblioteca pública es un gran ecualizador».
Pues que pena que haya triunfado en el rock sin duda hemos perdido un gran bibliotecario.


"La biblioteca pública es un gran ecualizador"… qué gran frase, sí señor 😉